Dime, si no, dónde encierro
la espera constante,
esa vigía atenta de tus pasos,
este observar tu silueta
por esta plaza que,
a veces es mundo
y otras celda.
Dime, si no, dónde encierro
la espera constante,
esa vigía atenta de tus pasos,
este observar tu silueta
por esta plaza que,
a veces es mundo
y otras celda.
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