Nos robaron la primavera, lloraremos en otoño.
Y entonces un beso fugaz, imperceptible, sutil, que pasará de puntillas en medio de los dos, es lo que separará las vidas de los demás de la nuestra.
Las dedicatorias de los libros son besos sin avisar que te dará el futuro. Algunos tristes. Otros maravillosos.
Pero siempre serán besos.