Contemplaron la vida desde ese espacio íntimo, desnudo de cuerpo y alma, único y verdadero.
Atrincherados en el abrazo, observaron los días como quien ve llover bajo un paraguas transparente.
Y esa residencia, resistencia, les hizo eternos.
Contemplaron la vida desde ese espacio íntimo, desnudo de cuerpo y alma, único y verdadero.
Atrincherados en el abrazo, observaron los días como quien ve llover bajo un paraguas transparente.
Y esa residencia, resistencia, les hizo eternos.
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