La vida a veces es como una cámara de fotos. Crees que ya sabes mucho sobre la luz, las sombras o la apertura del objetivo, pero acabas poniendo el modo automático.
La vida a veces es como una cámara de fotos. Crees que ya sabes mucho sobre la luz, las sombras o la apertura del objetivo, pero acabas poniendo el modo automático.
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Deja un comentario