Es del grosor de un pétalo
la línea que separa
la calma de la arena
con el abismo de la melancolía.
Es del grosor de un pétalo
la línea que separa
la calma de la arena
con el abismo de la melancolía.
Conductor para la Barraca,
bibliotecario en Alejandría,
posadero de don Quijote,
lazarillo de Borges,
camarero en el Old Navy de Saint-Germain,
insomne con Cioran,
Traductor de Kropotkin,
alumno de Unamuno,
editor de Ángel González.
Los recuerdos son los párrafos que subrayaste a lápiz mientras leías.
El marcapáginas es la voz que te recuerda dónde estás con tus sueños (y te anuncia que te queda menos)
Y hay vidas con tapa dura y otras con tapa blanda.
No lo olvides.
Siempre nos quedará la lucha,
esa que nos niegan
tras discursos inanes:
paz de cementerios
libertades para algunos.
Esa que nos critican
con bocas de asno:
patrias de egoístas,
banderitas de esto es mío.
Esa necesaria
que busca un ya y un ahora.
Al mundo le sobran preposiciones
Literalmente. Le sobran posiciones previas alimentadas con prejuicios y salsa de odio.
Y le faltan proposiciones.
Literalmente. Mirar al futuro juntos
alimentados con cañones de esperanza.
El odio predispone.
El amor propone.
La palabra anuncia,
no es cobarde, ni se esconde.
No es como la lágrima,
traidora fugitiva en el rostro.
No es como el beso,
sorpresa fugaz de caramelo.
Y si la palabra anuncia,
el poema es palabra
hecho versículo y
habitando entre nosotros.
Amén
Miras desde lejos
o cerca, solo tú sabes,
dueña del tiempo
y de todos.
Miras mi victoria
cinco a cuatro
de carreras y derrapes.
La idea es seguir
dueño del todo
que me regalas.
Hay días en que te dejas las llaves en casa,
otros a ti mismo.
Hay días en que vuelves a por ellas,
Otros esperas que haya alguien cuando vuelvas.
Y qué me dices del mañana
si hoy tan solo espías opciones,
sutiles, maleables y contingentes.
Y qué me dices del presente
si mañana tan solo será un olvido
obvio, intocable y necesario.
Y qué me dices del pasado
si ayer tan solo es recuerdo
difuso, lejano e insuficiente.
Así que no hables más,
tan solo intenta la eternidad
colosal, tremenda e inmensurable.