Elogio del error

Porque no esperas, ni avisas, nunca eres invitado, te cometes, te repites, te duplicas en la misma piedra.

Porque te vistes de imperdonable, imprevisible, inaceptable, otrora minúsculo, despreciable, colateral.

Eres diferencia en matemáticas, desviación en física, y explosión en química; grito entre palabras, silencio que no sabe y enunciado a destiempo; hache sin grafía, doble consonante al final de palabra o minúscula después de punto.

Pero solo tú colocas en su sitio, te reconoces, rectificas a tiempo, propones otro ensayo, reordenas el caos, humanizas a los dioses, descabalgas generales y destronas reyes.


Descubre más desde Censor de hombre libre y pájaro cantor

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Censor de hombre libre y pájaro cantor

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo