Antes está el amor,
el que no prescribe ni cede.
Después está el amor,
el que no caduca ni termina.
Y en el entretanto está el amor
peleando con las cosas absurdas de la vida.
Las que prescriben, ceden, caducan y terminan.
Antes está el amor,
el que no prescribe ni cede.
Después está el amor,
el que no caduca ni termina.
Y en el entretanto está el amor
peleando con las cosas absurdas de la vida.
Las que prescriben, ceden, caducan y terminan.
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