Decidieron perder la razón y enamorarse.
Tuvieron razón.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Las hay de recuerdos dolorosos, de batallas vencidas, de guerras que no debiste empezar. Las hay también de lugares donde no tenías que meterte y lo hiciste. Las hay que son arañazos que no recuerdas cómo sucedieron. Otras, sin embargo, dejan la huella imborrable del dolor.
Y las hay del amor, ay, esas…
… esas se quedan para recordarte siempre quien fuiste. Y la promesa de que sabrás aprender de ellas, porque tu corazón no aguanta muchas más suturas.