Al amor no hay que hacerle preguntas:
Hay que añadirle signos de exclamación
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
La vida es así.
Y en ese “así” caben desde un gesto a una tragedia, desde una espera hasta un silencio, desde el beso hasta el adios, desde la mañana hasta la noche eterna, desde el taxi hasta el portal, desde un puede hasta un quiere, desde un plural hasta un pacto singular.
La vida es así. No me vale. Dadme más pistas.
El mundo se empeña constantemente en repartir mal el amor.
El amor se empeña en demostrarle al mundo que se equivoca.
Y entre medias los seres como tú y como yo, con gesto de no entender.
Suele decirse que fue bonito mientras duró.
El problema de esa frase es el tiempo verbal
La vida no llama a tu puerta.
Simplemente la tira abajo.
Que te pille despierto y con la maleta hecha.
Y de pronto dejas de recordarlo todo. Cada momento, gesto, frase, canción, película, viaje, sofá.
Y se desdibujan los detalles, los lugares, los regalos, las fechas.
Y llega ese momento en el que del amor de tu vida solo queda un estuvo bien.