Y para qué las palabras
o el verso fácil,
para qué los gestos
o los mensajes.
Para qué las flores,
o las tarjetas,
para qué los bombones
o las promesas.
Para qué si no es contigo
O contra tu silencio
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Y para qué las palabras
o el verso fácil,
para qué los gestos
o los mensajes.
Para qué las flores,
o las tarjetas,
para qué los bombones
o las promesas.
Para qué si no es contigo
O contra tu silencio
Vivieron sin conocerse:
se sonrieron sin verse,
pasearon de la mano sin tocarse,
se contaron sus vidas sin hablarse,
se quisieron sin conocerse
Se amaron tanto que no les hizo falta ser
Viajaban por un universo de nadie, lo hacían suyo a cada paso. Se detenían a descansar sobre una arena invisible e infinita. Sorteaban los vientos abrazando sus palabras. La luna eran ellos. El sol eran ellos.
Viajaban el viaje de conocerse.
Ese viaje único de las primeras veces
Ponme en pausa
este momento.
Este, justamente,
detenlo brusco.
Justo aquí,
en este instante.
Ponme en pausa y vete.
Déjame preciso
con sus labios
en los míos
Ponme en pausa.
Y vete.
Dios del tiempo.
Que no quiero
que suceda
ningún después.
Así me basta la eternidad
El más curioso regalo siempre será esa sonrisa entre tímida y valiente, entre atreverse o esperar
Baila con aquellas palabras que esperan en la silla del miedo a que alguien las invite.
La matemática del amor
no existe:
Sencillamente transcurre
entre esta felicidad y aquel
beso.
No busques la ecuación
de eso que sientes.
Vive su trama
como un cuento
del que eres
un afortunado protagonista.