Un mal día no debería durar más que un buen beso.
El tiempo se equivoca siempre en el reparto.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Un mal día no debería durar más que un buen beso.
El tiempo se equivoca siempre en el reparto.
Empezar es un verbo que necesita que algo lo conjugue.
Ese algo es lágrima, beso, sonrisa, grito, mirada, desgarro, abrazo… mas nunca silencio.
El silencio es un infinito infinitivo.
Amar nunca es ser mejor que el otro. Es darse cuenta de que el otro te hace mejor a ti mismo.
Siempre deja de ser un adverbio cuando es contigo.
Cuando es contigo siempre es lo que va después del para.
No huyas de la noche
corre hacia el sol.
No huyas del silencio
Corre hacia la palabra.
No huyas de la làgrima
Corre hacia la sonrisa.
No huyas del tedio
Corre hacia la felicidad.
No huyas de la soledad
Corre hacia quien ames.
No huyas de la nada
Corre hacia tu todo.
El destino será el mismo,
El viaje totalmente distinto.
El amor es como el sueño.
Llega, te atrapa, te envuelve y te derrota aunque intentes vencerlo.
Pero luego no quieres despertar, no quieres salir de la cama y quieres que te venza otra vez.
Quererse es fácil, dicen.
Aunque quererse también es sentir ausencias, es que te falte una mano, es extrañar la caricia y el beso.
Quererse es ser aunque no se esté.
Porque el sol que nos mira es el mismo. Y la luna que nos mece también.
Quererse es fácil si se quiere.
Cuando suena un mensaje, cuando pasas por aquel bar, cuando suena esa canción, cuando hueles su perfume en tu chaqueta, cuando alguien te habla de ella, cuando encuentras una nota en un libro, cuando restan minutos para regresar, cuando te llegan las flores, cuando duerme y no te ve, cuando duermes y aparece en tu sueño, cuando te abraza fuerte…
Las sonrisas hermosas que no se ven. Pero riman el alma.
Y la que se ve, que se besa.
La vida es un torno imparable.
Por eso el amor necesita manos de alfarero, que sepan realizar algo maravilloso desde la simple idea del barro; que tengan paciencia infinita cuando la arcilla se tuerce.
Y que lo hagan siempre con caricias infinitas.