Bajo las sábanas de lo desconocido
Tu mirada de caricia. Me reposa y revive.
Mañana despertaremos
pero no serás tú, seré de nuevo
un solamente yo.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Bajo las sábanas de lo desconocido
Tu mirada de caricia. Me reposa y revive.
Mañana despertaremos
pero no serás tú, seré de nuevo
un solamente yo.
El amor es el mármol con el que artistas mediocres generan historias de dolor.
El mismo con el que los genios cincelan historias maravillosamente interminables.
No caigas noche
aun no, espera.
No cierres el día
que tengo esperanza
de su rayo de sol
último, ese que
resucita el hoy
y alienta el mañana.
Si caes, todo es ayer.
No trata de paseos a la luz de la luna o de hojas cayendo en el parque. No va de besos bajo la lluvia o de despedidas en la estación.
Va de vencer al lunes por la tarde, esperar en la cola del supermercado, ver el canal que no te gusta, esperar para cenar juntos o aceptar que otra vez cuesta llegar a fin de mes.
Va de hacer de la realidad la lluvia, la luna, las hojas y la estación.
No hay escenario suficiente
para representar
tu gesto único:
ese, tan tuyo, inimitable,
ese que siquiera sabes que haces
cuando miras sin mirar.
No hay telón
que finalice tu obra en dos actos:
párpado y sonrisa.
Dame motivos para cerrar los ojos
para no leerte el cuerpo
para no mirarte de reojo
para no inventarme un nosotros
para silenciar mi sueño
para descansar los latidos
Dame motivos
Que yo te daré a cambio
mi respiración
A golpe de ternura, nos inventas un sol de eclipses imposibles.
Y lo haces así, como si nada.