Dame un desde y te devolveré un siempre
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
A las nueve y cinco llego al restaurante, tengo una mesa para uno perfectamente colocada. Ella ha colocado los cubiertos de tal forma que cuando me siento me quedo mirando la ventana, el monte, la calle. Pienso que lo ha hecho para que no me sienta solo cenando. Incluyo en mi propina el deseo de que ella no tenga que cenar sola si no es porque quiere
Todas las vidas tienen su lunes, donde lo ves todo negro, difícil,
lagrimando entre sombras sin perspectiva ninguna
Todas las vidas tienen su martes, donde, acomodado aun en la tristeza,
te sorprendes porque sigues en pie, a pesar de todo.
Todas las vidas tienen su miércoles, donde el vaso está medio vacío
y, sin ceder a ilusiones , rechazas asomarte a ellas.
Todas las vidas tienen su jueves, donde un vaso medio lleno te avisa
de que lo bueno está justo delante y, bajando las defensas, esbozas una prenatal sonrisa
Todas las vidas tienen su viernes de vasos llenos, de medallas al valor,
donde miras henchido aquel lunes difícil que necesitaba el héroe que finalmente has sido.
Todas las vidas tienen su sábado, donde es hora de beberse el vaso ilusiones otrora atisbadas,
y ya no eres héroe sino Dios, y de tanto disfrutar se te olvida que hubo un lunes, siquiera que habrá domingo
Porque, sí, todas las vidas tienen su domingo, en el que sostendrás en tu mano un vaso vacío para recordar lo hermoso que fue cada paso en el camino,
y te verás aconsejando a un lunes que no te creerá por senil,
o animando a un miércoles a que confíe en la otra mitad del vaso.
Y no serás ya Dios sino profeta,
porque estarás cansado y viejo para convertirte en viernes
y ningún sábado será nunca ya como el primero
Porque te quieren mucho más de lo que piensas
Porque te quieren muchos más de los que imaginas
Porque tú eres la caja de bombones y las flores de los demás
Siquiera rabia
Siquiera pena
Siquiera dolor
Siquiera dudas
Siquiera miedos
Siquiera vacíos
Prefiero sentirlo todo
A no sentir tu ausencia
Es en el que miras si guardaste su teléfono
Es en el que te llama, o no
Es en el que llamas, o no
Es en el que decides marcharte sin desayunar
Es en el que no quieres salir de su cama
Es en el que no te puedes arrepentir
Es en el que te arrepientes aunque no puedas
Es en el que no recuerdas su nombre
Es en el que su nombre lo ocupa todo
Es en el que repasas tus mensajes enviados
Es en el que repasas sus mensajes mil veces
Es en el que amplias la foto para ver mejor su cara maravillosa
El día después. Es el que cuenta