Se habla siempre del cruce de miradas.
Se habla poco del cruce de silencios,
mejor no digas nada y cruza.
Cruza sin mirar, si es posible.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Se habla siempre del cruce de miradas.
Se habla poco del cruce de silencios,
mejor no digas nada y cruza.
Cruza sin mirar, si es posible.
La diferencia es una letra, desconocida, oculta entre otras muchas letras, inquieta e imperceptible. La diferencia es una letra que siempre estuvo allí, quizá haciéndote un gesto, quizá tímida entre los gritos de otras letras y silenciada por los puntos y aparte.
La diferencia es que tú eres una palabra y esa letra haría que fueras otra, puede que incluso un verbo.
La diferencia a veces es solamente una letra minúscula entre tanto ruido.
Siempre es poco un te veo pronto.
Solo bastan los ahoras
Los ya
Y los siempre
Lo demás es espera.
A la misma velocidad que los ideales alimentan tu alma, construyen la celda de tu soledad.
No es lo mismo estar cansado de vivir la vida que estar cansado por vivir la vida.
Tira por la segunda. Derrapa al llegar.
Dicen que la vida “se” vive.
Resulta que dependemos siempre de una tercera persona.
O de la reflexiva vida misma.
No sé qué es peor
Y qué si tus ideas son inanes,
y qué si no aceptas lo que hay
y qué si renuncias a resignarte,
y qué si desvives tu incoherencia,
y qué si caminas al revés,
y qué si piensas lo irracional,
y qué
si te sigues levantando.
Manía de admirar las flores transitorias
cuando lo bello es el arbusto
que supera los inviernos.