Tu mirada es un microrrelato cada vez
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Un día tuviste esos ideales que hoy se aquejan del reuma de los compromisos; tuviste sueños que hoy se derriten al sol de una cínica resignación que alimentar; luchabas, recuerdas, contra injusticias que ahora son solo molestias de telediario y de tertulia.
Un día fuiste otro, buscabas ballenas míticas en el mar, o gigantes vencidos que ofrecer a una dama.
Un día fuiste, en realidad, el mismo que eres ahora, pero sin la excusa del devenir de los acontecimientos, sin la melancolía de que nunca viste ninguna mítica ballena y sin las derrotas frente a molinos que son damas que si existieron pero no eran como soñaste
De las personas que siempre sonríen a pesar de los a pesar de,
De quienes ven la luz en las rendijas que deja la tristeza o la soledad no deseada,
De aquellos que saben que ser y estar es saber ser y estar en todas las situaciones,
De todos los que te reciben como si fuera el primer momento de un día perfecto,
De los que deciden y caminan sin pensar demasiado en lo rentable del destino,
De aquellos que aman sin necesidad de ser amados y dan sin necesidad de portes pagados
Si en vez de envidiar aprendiéramos…
La era pariría un corazón
Dame la mano, dijo, y te enseñaré a bailar.
Nunca imaginó que en realidad le enseñaría a vivir