Dime, si no, dónde encierro
la espera constante,
esa vigía atenta de tus pasos,
este observar tu silueta
por esta plaza que,
a veces es mundo
y otras celda.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Dime, si no, dónde encierro
la espera constante,
esa vigía atenta de tus pasos,
este observar tu silueta
por esta plaza que,
a veces es mundo
y otras celda.
Estabas ahí
Entre las olas y los sones
Donde la revolución se ama
y el amor revoluciona.
Donde no hay condiciones
Entre tantos condicionantes
Y siempre es veintiséis.
Estabas ahí
Entre el azúcar y la palma
Donde las almas son ricas
Y los mercados pobres
Donde se tiene de todo
en repisas vacías
Donde se “sigue siguiendo”
Convidando a creer en el futuro.
Y allí te dejé
Donde se sucedieron sucesos nuestros
Entre presunciones de inocencia y
Las dudas del nunca se sabe.
El amor
no parte, reparte
No mira, admira
No dice, bendice
No cubre, descubre
No gusta, regusta
No tiene, retiene
No cansa, descansa
No dora, adora
No escribe, describe
No salta, resalta
No arma, desarma
No viene, deviene…
Y así
Las que empiezan con una charla y terminan con un beso.
Las que empiezan con un beso y terminan con una charla.
Las que empiezan y terminan con un beso…
esas a veces no tienen historia que contar.
Algún día reposarás tus miedos en algún cajón imposible. Y serás tan tú que no habrá mundo suficiente para tanto nosotros
Esperarte y que vengas
Es mirar tres veces la hora
Es contar los adoquines del portal
Es darte igual lo que pasó antes
Es sentirte el único al que le sucede
Es acelerar los pensamientos inconexos
Es no querer que llegue el mañana.
Esperarte y que no vengas
Es lo mismo
Pero escribiendo poesía