¿Recuerdas cuando no te quise?
Yo tampoco
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Fueron los versos de otoño
Aquellos que leímos juntos
Los que ahora en este invierno
Leen otros bajo los copos.
Fueron los versos de otoño
aquellos que te escribía
Los que ahora no riman
Ni siquiera en los impares
Pero son los versos del frío
Estos que ahora nacen
Los que anteceden inquietos
A una nueva primavera.
No dirás qué guapa estás hoy. Dirás que ser humano más interesante eres.
No dirás invito yo. Dirás hagamos una sociedad limitada y facturemos.
No abrirás la puerta para que ella pase. Entrareis a la vez esperando que el ancho de para ello.
No enviarás flores por sorpresa. Pedirás permiso con 24 horas de antelación.
No le pedirás una cita. Buscareis hueco para una reunión conjunta.
No le regalarás ropa, libros o cualquier cosa que sabes que que le gusta. Le entregarás una tarjeta regalo, previo pacto en su coste, para que ella elija.
No harás nada por iniciativa propia. Esperarás la suya o convocarás otra reunión.
No sonreirás cuando pase delante de ti. Ni se te ocurra. Mirarás a otro lado.
No ofrecerás tu paraguas. Siempre ireis cada uno con el vuestro.
No te acostumbres
A este amor enorme
No lo hagas
Porque irá a más.
No te acostumbres
a mi
No lo hagas
Porque no sería yo
Dime, si no, dónde encierro
la espera constante,
esa vigía atenta de tus pasos,
este observar tu silueta
por esta plaza que,
a veces es mundo
y otras celda.
Estabas ahí
Entre las olas y los sones
Donde la revolución se ama
y el amor revoluciona.
Donde no hay condiciones
Entre tantos condicionantes
Y siempre es veintiséis.
Estabas ahí
Entre el azúcar y la palma
Donde las almas son ricas
Y los mercados pobres
Donde se tiene de todo
en repisas vacías
Donde se “sigue siguiendo”
Convidando a creer en el futuro.
Y allí te dejé
Donde se sucedieron sucesos nuestros
Entre presunciones de inocencia y
Las dudas del nunca se sabe.