Ese momento en que se desliza tu voz desde mi oido hasta el mañana
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Ponme en pausa
este momento.
Este, justamente,
detenlo brusco.
Justo aquí,
en este instante.
Ponme en pausa y vete.
Déjame preciso
con sus labios
en los míos
Ponme en pausa.
Y vete.
Dios del tiempo.
Que no quiero
que suceda
ningún después.
Así me basta la eternidad
El más curioso regalo siempre será esa sonrisa entre tímida y valiente, entre atreverse o esperar
Baila con aquellas palabras que esperan en la silla del miedo a que alguien las invite.
La matemática del amor
no existe:
Sencillamente transcurre
entre esta felicidad y aquel
beso.
No busques la ecuación
de eso que sientes.
Vive su trama
como un cuento
del que eres
un afortunado protagonista.
No hubo tacto,
beso, roce, palabra.
No hubo saludo,
sonrisa ni mirada.
Sin embargo…
hubo todo eso
que no se cuenta
Y sucede entre
Las bambalinas del amor
Ruge el amor joven:
imberbe,
rebelde, ansioso,
inquieto, furioso
incluso.
Mira el amor anciano:
canoso,
paciente, calmado,
sereno, mesurado
diría.
Se miran y se envidian.