Es pasar de “el cielo es tuyo” a “el cielo eres tú”. Y así
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
No hubo tacto,
beso, roce, palabra.
No hubo saludo,
sonrisa ni mirada.
Sin embargo…
hubo todo eso
que no se cuenta
Y sucede entre
Las bambalinas del amor
Ruge el amor joven:
imberbe,
rebelde, ansioso,
inquieto, furioso
incluso.
Mira el amor anciano:
canoso,
paciente, calmado,
sereno, mesurado
diría.
Se miran y se envidian.
Hoy se miran sin saber que seguramente el final del verano sea su final. Y … ¿A quién le importó jamás eso? La vida es un verano.
Dejad a la belleza,
Dejadla sola
que no molesta.
Dejad a la belleza,
Dejadla quieta
Que solo crece
En lugares donde
la contemplan en silencio.