Por aquel día que pudo ser,
O por el que vendrá.
Por esos pretéritos imperfectos
o estos futuros continuos.
Por lo que has aprendido
o por lo que desconoces aun.
Por lo que fue o será:
Ama ahora. Ama hoy. Ama presente.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Por aquel día que pudo ser,
O por el que vendrá.
Por esos pretéritos imperfectos
o estos futuros continuos.
Por lo que has aprendido
o por lo que desconoces aun.
Por lo que fue o será:
Ama ahora. Ama hoy. Ama presente.
Tus ojos hablarán en mi silencio,
gritarán mi rescate,
salvarán mi angustia.
Ábrelos y resucito.
Que vienes con pasados de olor a arena
y futuras nieves por sentir.
Entretanto, la vida real de amarillas lágrimas.
Adorable estación para la poesía
La dulzura no es azúcar. Es el gesto invisible que mejora ese café de las mañanas cuando estás.
Fueron sus palabras:
sobre todas las cosas.
No sus gestos,
no sus modos ni maneras.
Fueron sus palabras:
sus versos en tinta
sus ojos en lápiz
sus manos en un papel
posado alevoso en mi pupitre.
Fue el adverbio lengua
y la saliva el verbo.
Fue el amor la poesía
fue lo escrito lo dicho
mejor mil veces que pronunciado.
Ahí,
En ese espacio donde se queda atrapada la felicidad. Donde no se toque, donde se resguarde del frío de las dudas y las consonantes sin rima.
Detente ahí.