Las alegrías de verdad nunca vienen de un dashboard.
Por muy buenas que sean las cifras.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Uno por la felicidad constante
Dos por la sorpresa interminable
Tres por el futuro infinito.
Todo por todo.
En la mano que busca el espacio donde dormías hay todo un tratado de desamor.
Ilegible y solo para adultos.
Si la imaginación se muere el sueño solamente es dormir. Dormir como descanso inane de días que terminan como empezaron.
Imagina mundos y haz que el sueño sea lo que sucede después de haber dormido.
Todo cuerpo abandonado a la soledad experimenta un empuje inevitable hacia la pena igual al peso del corazón.
Y qué si te miran las flores,
Y qué si sonries en el metro,
y qué si no sueltas el teléfono,
y qué si no paras de sonreir,
y qué si te da igual la lluvia,
y que si hoy no te importa lo demás,
y qué si te sientes mejor que nunca,
y qué si te da igual lo que digan,
y qué si te miran de reojo,
y qué si no hay suelo bajo tus pies,
y qué si te sabes diferente,
y qué si no te ciñes a lo establecido,
y qué si te piensan enfermo,
y qué si te juzgan.
El amor era eso.
De ese momento de preocuparte mucho por muchas cosas,
a ese momento de preocuparte poco por muchas cosas,
a ese en el que te importan solo las que deben, que son muy pocas.
Y ahí te detienes.