Cuando nuestra distancia
es asonante en los pares
me matas la metáfora.
Pero cuando vuelves pronta
acariciando mi vocal,
somos uno y consonante.
Y entonces rimas tu dorso al mío,
Y me versas besos inesperados.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Cuando nuestra distancia
es asonante en los pares
me matas la metáfora.
Pero cuando vuelves pronta
acariciando mi vocal,
somos uno y consonante.
Y entonces rimas tu dorso al mío,
Y me versas besos inesperados.
Quiero alguien que me haga feliz.
Quiero ser feliz con alguien.
Quiero compartir mi felicidad.
Solo puedo ser feliz contigo.
…
Pues yo soy más de quererte imprudente y desconocidamente y luego ya si eso vamos viendo.
Quien diga que la belleza es relativa no te vio leer junto a la mesilla de noche
Quien diga que el tiempo es relativo no ha bailado contigo en la cocina.
Quien diga que todo se pasa no te espera en cada frase que ya no terminas.
Quien diga que exagero nunca supo amar.
Dicen eso de que el amor llega cuando menos te lo esperas.
Y te pilla despeinado y con la camiseta de estar por casa, sin vino y en calcetines.
El amor te pilla siempre sin filtros.
No te esfuerces. Es así.
No quiero épocas doradas
de aburridos pactos
de sola calma
de quietud segura.
A mi dame barro real
el de la lucha
el de las tempestades
el del amor
Dame un final desconocido
inesperado aunque malo,
pero mío y merecedor de mi pena
Vives varias vidas.
Mueres y naces
y eres lo que haces:
Besos o heridas.
Y en cada vida
Un amor
Y en cada amor
Una vida.
Esa que te prometiste hace años. Esa que sabes que sí. Esa en la que puedes, en la que sucede, en la que subes al barco, al tren, al avión y no despides en el andén. Esa en la que cantas tus canciones y apagas el ruido; esa en la que no lees sino escribes. En la que arriesgas, corres, gritas. Esa en la que te equivocas tú y no otros por ti. Esa en la que decides. Es en la que te decides. Esa maravillosa y desastrosamente tuya.
La vida tan tuya. Esperando.