Dentro de ese cuerpo mínimo cabe esa sonrisa esperanza despistada, esos ojos lenguaje sutil, esa mano cesta de caricias, esa boca lago de besos.
Y todo dentro de ese cuerpo diminuto que resulta universo.
Qué ceguera no verlo
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Dentro de ese cuerpo mínimo cabe esa sonrisa esperanza despistada, esos ojos lenguaje sutil, esa mano cesta de caricias, esa boca lago de besos.
Y todo dentro de ese cuerpo diminuto que resulta universo.
Qué ceguera no verlo
Y ahora descansa
el cielo que me ofreces cada vez.
Descansa y guarda reposo
antes de que te pida
otro cielo más, otros mil,
con nubes si acaso besables
con tormentas si acaso necesarias,
con vida al fin y al cabo;
pero con ese azul que solo tú dibujas
cada vez que me ofreces el cielo
Mi verte viniendo:
el primer latido
Original.
Tu gesto mínimo:
La bienvenida
De la vida
Tu roce involuntario:
La vida eterna
Mismamente.
Mi verte ir
Desconociéndome:
La muerte en vida
Mi escribirte esto:
La negación
de que termine.
La diferencia entre alegría y felicidad es que te den un segundo beso inesperado después del tímido de tanteo
Ese momento infinito entre verte y acercarme. Ese momento en el que todo puede suceder. Ese momento de vértigo.
Ese momento ya es amor.
Hoy tenía un verso en la cabeza
Pero no lo he escrito.
Hoy tenía un beso en la intención
Pero no te he visto.
Por eso hoy es ayer ya