Cae la niebla
de abrazos no dados,
sentientes sin existir
siquiera.
Cae la lluvia
de amores no declarados,
en los parques vacíos
y cerrados.
Cae la tormenta
de las vidas soñadas,
despiertas al nacer
trasnochadas.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
Cae la niebla
de abrazos no dados,
sentientes sin existir
siquiera.
Cae la lluvia
de amores no declarados,
en los parques vacíos
y cerrados.
Cae la tormenta
de las vidas soñadas,
despiertas al nacer
trasnochadas.
Ese día infinito
de las almas que se esperan,
con sus noches desiertas.
Esos silencios longevos
que desviven las horas,
sucesos de nada a quien decir.
Esa espiral de espacios
vacíos, profundos y oscuros,
cuevas con nadie a quien besar.
Esas noches insomnes
de sueños, pasillos y habitaciones
que son desiertos y destierros.
A veces es que el futuro susurra mientras el pasado te grita.
Pero siempre hay un después para un antes.
Quiero que seas como tú,
cuando eres tú,
sin otredad,
sin maquillajes del alma.
sin camuflajes,
sin disfrazar sentimientos,
con ese tú misma,
con aquel no sé que
tan tuyo.
Quiero que seas como tú
cuando no eres otra más que tú.
El amor no correspondido merece el respeto del inocente condenado.
No fue culpa suya y carga con la pena.
Solo hace falta quererse…
… y cuidarse, llamarse todos los días, tener detalles, besarse como la primera vez, sorprenderse, ayudarse, comprenderse, tocarse, entenderse, escuchar, aconsejar, hablar, bailar, salir, compartir el sofa, acompañarse, soñarse, abrazarse, aprenderse, recorrerse, regalarse, recordar ese momento, crear esos momentos, vivir esos momentos,
… y quererse.