No es interés,
Es necesidad.
No es tengo que,
Es quiero.
No es me gustas
Es me gusto contigo.
No es suficiente
Nunca lo es.
"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."
No es interés,
Es necesidad.
No es tengo que,
Es quiero.
No es me gustas
Es me gusto contigo.
No es suficiente
Nunca lo es.
Llueve sobre tu camino y se borra,
Truena el grito de buscarte
Y todo sigue ahí
Bajo una tormenta silente:
No viéndote,
No hablándote,
No estándote.
Y sin embargo
me alcanza tu rayo,
que, como aquel,
tampoco cesa.
Hubo un sol atrevido.
Atrevido de verte,
de mirarte desde lo alto.
Hubo un sol confundido,
confundido del origen
de tanta luz.
Hubo un yo confundido
Y un tú siendo estrella
En el principio estaba tu sonrisa.
Me sonreíste y al tercer día resucité.
Me sonreíste y al séptimo día vio dios que era bueno.
Me sonreíste y amén.
No es que no me suelte nunca.
Es que me aferro siempre.
No es que tenga miedo a perderte
Es que lucho por tenerte
No son negaciones
Es afirmación.
Esa almohada ligeramente hundida,
Esa taza de café a medio terminar,
Ese libro abierto en tu lado de la cama,
Esa película de los ochenta en VHS,
Ese hubo fruta en la nevera,
ese fondo de escritorio,
mil tipos de champús,
gomas para el pelo por toda la casa,
Aquellos mensajes bajo imanes de nevera,
Esos libros que nunca leíste,
medicinas para males de otro sexo,
Esas figuritas que no recuerdo qué te recordaban.
Podría seguir.
Pero el más silencioso de los fantasmas es el silencio mismo que has dejado.
Te rodean por doquier, en tus pasos, en tus sombras, en tus pensamientos que no compartes, en tus silencios que gritas. Están en los demás, en lo que no te cuentan, en las veces que no te miran, en los mensajes que no recibes. Están en la ventana entreabierta de la que asoma un nadie que te encantaría descubrir, en la puerta a la que no has llamado. Están en el poso del café que te has tomado leyendo un periódico en el que no crees, en los créditos de la serie o película que te dejó sin habla. Están en las huellas borradas por las lágrimas que no tuvieron hombro.
Se sientan contigo en el ordenador que no arranca, en la ropa que hoy te hace más feo y más viejo, en eso que no debiste decir, en ese abrazo que no has dado, en echarte sal en vez de azúcar, en llegar tarde a la cita que no volverás a tener, en el folio en blanco roto a carcajadas de inseguridad, en por qué no te atreviste, en por qué habré hecho eso.
Pero son necesarias, porque en esas nadas está gran parte de tu vida, esa que se irá contigo a la eternidad. Y por eso, porque son solo tuyas, porque las has soportado, hubo felicidad después de aquel que no fue tu día.
Porque me esperas en el folio,
virgen aun de tristezas,
de humanidades, de realidad.
Me vives allí siempre, fiel.
Porque te atrapo en mi papel,
y tú, sublime, perfecta
haces reino de mis letras,
las posees y gobiernas.
Porque me haces Rey Arturo
de tu boca redonda,
caballero de pluma arrancada
de aquella piedra triste.
Porque dime si no
qué otra cosa podemos hacer.
Que respirar ya lo hago
y no me sirve de nada.
Protegidos contra los sarcasmos del todo me da igual, contra las ironías del me molesta, contra los silencios del no va conmigo, se han regalado algo hoy.
Llevaban varios días pensando si lo deberían hacer o no, porque es la primera que les toca. Qué mal si no lo hago y ella sí, que mal si él no me trae nada y yo sí, con sus respectivas combinaciones. La vergüenza a parecer ñoños o cursis se enfrentaba hoy a la ignominia y por supuesto el nunca olvido de yo te compré algo y tú no. Luego está la opción de que ninguno haga nada. Sonrientes y justificados con el estas cosas no son para nosotros, me alegro de que pienses como yo o el perfecto para la ocasión yo es que te quiero todos los días. Pero es como los reyes magos, eras más feliz cuando pensabas que existían.
Sin embargo ellos se han regalado algo hoy.
Y la felicidad que han sentido, ñoña hasta la saciedad y cursi hasta el dolor, les coloca en ese grupo de los que, a pesar de los sarcasmos, las ironías y los silencios, sienten que finalmente hoy ha sido un día diferente, en el que además de quererse todos los días, algunos como que parece que más.