Censor de hombre libre y pájaro cantor

"Bienvenido a mi casa. Entre libremente por su propia voluntad. Deje parte de la felicidad que trae."

  • Hoy cuando volvía del trabajo a esperar por si me necesitaban he pensado
    ¿por qué no detenemos el coche delante de una parada de autobus repleta de gente y nos ofrecemos a llevar a alguien?

    y como soy de natural retorcido y palindrómico, he seguido pensando…
    ¿por que tenemos siempre que demostrar que somos estupendos cuando no lo somos siempre?
    ¿por qué necesitamos falsear los sentimientos para acostarnos con alguien?
    ¿por qué necesitamos acostarnos con alguien para demostrar los sentimientos?
    ¿por qué se supone que los hombres tenemos que arriesgar?
    ¿por qué las mujeres tienen que esperar a que arriesguemos?
    ¿por qué mentimos antes que callamos?
    ¿por qué nunca decimos lo que deseamos?
    ¿por qué siempre deseamos el lado equivocado?
    ¿por qué esperamos sin saber a qué?
    ¿por qué corremos sin saber hacia donde?
    ¿por qué quedamos a comer cuando queremos quedar a cenar?
    ¿por qué quedamos a cenar cuando queremos desayunar?
    ¿por qué en el fondo nos gusta?
    ¿por qué sin embargo no nos gusta llegar hasta el fondo?
    ¿por qué tenemos que ser unas máquinas imparables en la cama?
    ¿por qué no quieren ser unas putas con sus amantes?
    ¿por qué todo el mundo se ofrece a ayudar?
    ¿por qué nunca pedimos ayuda?
    ¿por qué lo que dura para siempre es lo mejor?
    ¿por qué lo mejor dura siempre tan poco?
    ¿por qué hay que estar ahí, en el momento adecuado?

    ¿dónde coño está ahi?

    ¿cual, por dios, es el momento adecuado?

  • aqui

    Te noto,aquí,
    donde el costado
    limita lugares
    donde has estado.

    Te huelo, aqui,
    donde estuviste
    todas las noches
    en que viniste.

    Te escucho, aqui,
    en la gotera pesada
    que nunca detiene
    la ausencia dejada.

    Estabas, aquí,
    donde mi cuerpo
    reposa, cansado ya
    de esperarte, muerto.

  • Para qué si no

    Le hubiera gustado que fuera de otro modo. Murió insatisfecho.
    Buscó el momento adecuado. Murió esperando.
    Buscaba a la mujer perfecta para él. Murió solo.
    No se atrevió a decirlo. Murió mudo.
    Tenía la esperanza puesta allá. Murió aqui.
    Pensó que era la mejor manera. Murió equivocado.
    Aguardó a que la vida viniera. Murió.

  • es entonces

    Cuando la realidad y el deseo se oponen,
    cuando el sueño no es interminable,
    cuando todo no es,
    cuando no se puede,
    cuando los peros vencen a los para,
    cuando los párpados apagan la luz,
    cuando la cabeza se interpone al corazón,
    cuando tal vez es casi nunca,
    cuando esto es eso y eso aquello,
    cuando ya no es ya,
    cuando las preguntas son las mismas,
    cuando la elección está tomada…

  • No entras en el espacio reservado,
    no en el acotado para estos propósitos.
    Este espacio, ahora virgen,
    espera nuevas tierras, nuevas aguas,
    de lluvias voraces, diluvios quizá.

    Porque este espacio es mío
    tan mío que hay para todos, menos para ti.
    Pero tú no entras, no cabes, ni de lado,
    aunque sea el bueno, ese que conozco,
    ese ya lo tengo acotado, medido, bien delimitado
    con los entresijos de los hierros, fundidos
    con el calor frío del que arrastra sin moverse de su sitio,
    del que mueve sin ser movido: y a nadie
    conmueve ya.

    Y por el miedo a la intrusión del no invitado
    a la debilidad del que desespera
    o la absurda realidad de lo que nadie explica
    lanzo la llave al mar, al inmenso océano
    que me la devolverá cuando tenga que ser
    en forma de lluvia voraz,
    diluvio quizá.

  • Ausencia

    Infinito queda el pasillo
    que ya no caminas.
    Lejano su final
    porque nunca llego a él.
    (Y para qué llegar ahora).

    Rebotan mis quejas
    allá donde intento
    llamarte, pedirte
    que vuelvas donde me dejaste.
    Hacia dónde reiniciarme ahora.

    Y es insulto doloroso
    (y que nadie se atreva mentarlo)
    confundir la ausencia
    con un simple echar de menos:
    lo segundo es cadena perpetua.
    Pena de muerte lo primero

  • Alguien

    Alguien debería declarar esta batalla
    nula.

    Alguien debería detener este
    sin vivir constante:
    el no saber si es el final o el principio.

    Porque es
    en este momento
    y esta tierra de nadie
    donde surgen las preguntas incómodas
    ¿Lo hemos hecho bien o lo hemos hecho mal?

    Esta batalla nos está matando a todos
    y terminará por no dejar a nadie:
    campo yermo y sin bandera.

    Alguien debería decidir de una vez
    y por todos
    si esto que nos pasa es cielo o infierno.
    Porque lo que no queremos es
    un limbo donde ninguno da un paso adelante.

    Alguien debería pactar con las partes
    tregua o retirada a tiempo.
    Alguien debería declarar nula esta batalla,
    pero nadie es alguien
    Y alguien es ninguno

  • insomnia 874

    duerme la ciudad y una muchacha negra entra en el bar.
    grita que los blancos huelen mal

    …hacía meses que no tenía insomnio.
    Hoy está aquí, sentado junto a soledad.
    Los tres discutimos lo que ha sucedido hoy.
    El uno contento, la otra enfadada.
    Argumentos repentinos en una noche donde el otoño seguirá siendo hermoso en la Selva de Oza,
    mientras aquí…
    argumentos repentinos en una noche de otoño,
    en Madrid no sé si es otoño aun
    les pido silencio, pero no callan
    más argumentos repentinos en una noche cualquiera.
    Hacía meses que no tenía insomnio.
    Hoy al menos tengo argumentos.
    Argumentos repentinos en una noche distinta.
    El insomnio es como un círculo, cuando parece irse comienza
    vuelves al punto de partida
    quieres salir por la tangente,
    como una excusa,
    como un cobarde que no afronta la situación
    pero estás donde empezabas
    o no
    a lo mejor estás al principio de algo
    pero quieres verlo como el final
    En el centro del círculo, como una canción,
    argumentos repentinos de una noche después de.

    Han entrado la sonrisa y la preocupación,
    van siempre de la mano
    pero solo puedes bailar con uno de ellos
    de hacerlo con ambos te pisarás tu propio pie.
    Me besan, con esmero la primera,
    el segundo pincha por su barba.
    Se sientan,
    somos demasiados en el sofá, que ahora es cama.
    Alguien sobra pero
    ¿por qué me da la sensación de que soy yo
    si soy el único que paga el alquiler?

    Uno a uno me interpelan
    veo iconos de no conectado,
    todos dormís, cabrones, me dejáis aquí
    rodeado de argumentos repentinos de una noche sin tregua.
    No os juzgo, os envidio.
    Lo mejor del sueño es que callan porque están como ausentes.

    Pero a estos no los calla ni dios,
    porque no existe
    o existe y no quiere
    o existe y no puede
    o existe y, hete aquí la mejor de las ironías,
    se ha quedado dormido.

  • Echo en falta

    encontrarme con otros pies paseando por mi cama atrevidos y helados
    despertarme con un soplido en la espalda y más allá
    salir corriendo a contar alguna tontería de las catorce que me pasan al día
    una mano perdiéndose
    una lengua cayendo sin defensas aparentes
    una dedicatoria en la última página de un libro regalado por impulsos
    un piropo a desmano e inesperado
    una sorpresa a deshora
    una sonrisa a bocajarro
    doce preguntas con una respuesta
    una respuesta para doce preguntas
    sobrepasar
    ser sobrepasado
    esperar sin excusas
    adelantarme sin avisar

    robarme el alma con nocturnidad y alevosía
    entregar el botín con amanecer y zumo de esperanzas

  • Somos

    Terapeutas de nosotros mismos,
    confesores sin redención,
    filósofos de increencias,
    pensadores sin conclusiones,
    argumentadores sin lógica,
    ociosos sin tiempo,
    finalistas del principio,
    principios del fin.